Cosas para Recordar
Energia de la Santeria

Quiero comentar algo que me sucedió ahora mismo cuando intentaba poner alguna foto que represente la santaria, pues generalmente pongo alguna que tenga que ver con el articulo que  comparto, pero en esta oportunidad no hubo caso, intente con varias pero no me lo tomaba. Es por eso que decidí poner el Ángel de la Guarda…..

Por que habrá sido???

ABAD MORENTENormalmente, al principio de nuestro proceso de despertar espiritual, en vez de buscar respuestas a nuestras preguntas dentro de nosotros mismos, las buscamos fuera. En vez de buscar a Dios en nuestro interior, lo

angel de guardabuscamos fuera de nosotros. Intentamos encontrar un maestro espiritual, gurú, sacerdote o lo que sea que nos revele la verdad. Queremos que alguien nos muestre nuestro camino y nos enseñe cómo evolucionar espiritualmente.
Muchas veces, el maestro que escogemos, incluso sabe menos que nosotros mismos. Si escuchamos a los maestros externos, no oímos a nuestro maestro interior. Hasta que no seguimos nuestra voz interior y nos abrimos a nuestro Yo Superior (a la parte Divina que hay en nosotros) damos palos de ciego buscando aquí y allá.
Sólo tenemos que buscar dentro de nosotros mismos, y la ayuda que necesitamos se presenta en nuestro camino.
Al principio es muy difícil sentir las energías tan sutiles de los Ángeles o de las entidades que vibran en amor incondicional. Si estamos en nuestra mente, con nuestra charla interna, apenas notamos su presencia.
Las energías de las entidades de Santería, sea Umbamba, vudú, etc. Las energías más densas de los orishas (deidades afrocubanas) son bastante más fáciles de percibir y sentir. En nuestro mundo de 3D, en esta realidad polarizada, funciona muy bien eso de “ver para creer”.
Para la gente que no ha sentido nada más que las cosas materiales, los orishas, sus energías densas, son fáciles de oír, ver y sentir. Además, incluso aunque no se perciban, los resultados de su intervención son evidentes. Por ejemplo, un santero hace un trabajo para curar a alguien una enfermedad grave, y milagrosamente, parece que funciona inmediatamente. A todos nos impresionan los milagros.
Hay que tener en cuenta que los orishas tienen su propia agenda, su propia personalidad, y normalmente no son energías de amor incondicional. Ellos hacen algo a cambio de algo. Cuando acudimos a ellos, puede que no estemos respetando el viaje de nuestra alma y nos cueste más aprender la lección elegida.
Cuando ves a un orisha ocupar el cuerpo del medium, realmente ves con tus propios ojos el cambio que se produce en esa persona. Cambian sus rasgos físicos, su voz, sus gestos y, a veces, tienen una fuerza sobrehumana. Cuando ves, crees, y poco a poco puedes ir entrando en ese “mundo”.
Oí una vez una frase que decía: “La magia es como el océano, puede que vivas en el desierto y no creas en el océano, pero si alguna vez vas a la orilla y te metes en él, seguro que te mojas”.
Si trabajas con Santería, tengas o no cosas asociadas con sus prácticas (collares, altar, bandera…), tienes tus obligaciones y responsabilidades con los orishas, y con el tiempo aumentan tu dependencia y disminuye tu libertad.
Hablo desde mi experiencia y mi punto de vista. Las energías de la santería me recuerdan a la energía de los vórtices atrapados en las catedrales y otras construcciones aquí, en España. Los humanos hemos rezado, implorado, pactado con estas entidades para conseguir nuestros propios propósitos durante muchos, muchos años. En nuestros corazones no siempre ha habido precisamente amor incondicional. Hemos clamado ante estas entidades venganza, sanación, que nuestro amor fuera correspondido, que nuestra situación mejorara, que nuestros obstáculos desaparecieran.
Es hora de despertar a nuestra parte Divina, es hora de amar incondicionalmente y vivir en nuestros corazones, ya no es momento de luchar y rechazar. Tenemos que liberar a estas energías, darles permiso para que sigan su camino espiritual, para que evolucionen. Ya no podemos seguir cargándolas con nuestro poder y nuestras tareas.
Todos queremos evolucionar, pero sin que nos cueste nada, sin que nos lleve tiempo, sin cambiar… Así no funciona. Tenemos que escuchar a nuestra alma, y seguir a nuestro corazón. Dentro de nuestro corazón no hay nada separado de nosotros. Toda la creación es UNA, y todos nosotros vinimos aquí para darle la oportunidad a la Vida de volver a ser UNA conscientemente. Así que procuremos hacer cada uno nuestra parte, y sigamos trabajando.
Aroha tino nui (en maorí, el amor incondicional más grande).
Mayte Abad Morente
8mayte@gmail.com

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